Gramsci piensa la revoluciòn, la transformaciòn social, como un proceso complejo y contradictorio, y que ademàs requiere disputar el consenso, las voluntades, el sentido comun, el modo de pensar del conjunto de la poblaciòn, de las mas amplias masas.
Cree que para poder cambiar la sociedad hay que fijarse en el tipo de estado en el cual se lucha, en los estados orientales donde el estado es gelatinoso y donde no existe la opinión pública y otras libertades, hay que llevar a cabo una guerra de movimientos, la cual consiste en una lucha frontal contra el poder dominante, es decir, a través de las armas lograr poder arrebatarle el estado a la clase que se encuentra en el, pero en sociedades occidentales (como la Chilena actual), se debe llevar a cabo una "guerra de posiciones" para tomar el poder de la hegemonia.
El pensamiento de Gramsci esta construido desde la idea de como lograr una nueva hegemonìa, como lograr que tienen el consenso de la poblaciòn para desarrollar, reproducir y defender su poder lo pierdan, y lo pierdan en favor de otra construcciòn social, de otro bloque o polo de poder historico.
Que un bloque historico, pueda ser reemplazado por un nuevo bloque historico.
Para poder lograr aquello, hay que lograr poder analizar organicamente a la sociedad, en todos sus niveles, una sociedad hay que verla en movimiento de su totalidad, es decir, organicamente.
Gramsci hace incapiè en que para comprender y construir nuestra estrategia, primero tenemos que comprender cuàl es, como desarrolla y construye la suya el enemigo, sino es imposible vencer, al menos en una sociedad compleja.
Si uno no tiene comprensiòn de la estrategia del enemigo es porque carece de estrategia propia. "Si uno no comprende lo que el enemigo esta haciendo es imposible que construya su propia estrategia. Porque desde el lugar de la contrahegemonìa, del abajo, sino entendemos de que manera estan desplegados los inmensos recursos que tenemos enfrente, mal podemos construir una estrategia eficaz". (Campione, Gramsci y Amèrica latina: guerra de movimientos-guerra de posiciones, 2007)
martes, 9 de octubre de 2007
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Antonio Gramsci: Un pensamiento invencible
Toda la historia de Gramsci fue de penas, sufrimientos y dolores, vivió complicado con una columna rota producto de una caída de la escalera de su casa a los tres años, sufrió un traumatismo que le provocó una deformación en su columna y no pudo crecer más: su altura no superará el metro y medio. Aunque según la autopsia y los datos que dan en la "Casa-museo de Antonio Gramsci" en Ghilarza, estaba enfermo de tuberculosis ósea, lo que le impidió el crecimiento. Y ya poco antes de la muerte le afectó en los pulmones.Luego Benito Mussolini lo encarcelaría, será procesado y condenado junto con otros miembros de la dirección comunista, en mayo-junio de 1928, en Milán. Le dan veinte años de cárcel. Es famosa la consigna lanzada por el fiscal a cargo de la acusación: 'debemos detener ese cerebro por al menos veinte años', que Antonio Gramsci hará fracasar patéticamente al escribir en la cárcel de modo incansable, pese a las malas condiciones del ambiente y de su propia salud. Una vida de penas que lo acompañaría hasta su muerte no lograron frenar a este cerebro, para que formulara una teoría que en el presente histórico ayudaría a explicar las distintas realidades existentes tanto politicas, sociales, culturales o en sentido amplio, las "realidades históricas".
En cuanto a su pensamiento, Gramsci fija mayormente su atención en la teoría del estado, como unidad entre sociedad política mas sociedad civil, “en la noción general de estado intervienen elementos que hay que reconducir a la noción de sociedad civil (en el sentido, pudiera decirse, de que estado = sociedad civil + sociedad política, hegemonía acorazada de coerción)” (Sacristán, 2005:291).
Antonio Gramsci, teórico de la superestructura, explica como en la sociedad existe un tipo de poder que no necesariamente conlleva a la violencia, es decir, a la dominación, sino una forma de poder en el que las categorías de pensamiento y sistema de valores de un grupo social son aceptados como verdad y es de donde se lograría el consenso de las clases subalternas, es lo que llama Hegemonía. Situada en la sociedad civil, ésta sería el ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral unida a aquella del dominio del poder político, “en el sentido de hegemonía política y cultural de un grupo social sobre la entera sociedad, como contenido ético del estado” (Sacristán,2005:290), y desde donde se produce el consentimiento con las clases subalternas, es decir, es aquí donde se lleva a cabo la lucha por los significados (es en la sociedad civil donde también se encuentran los partidos políticos, instituciones de educación, el campo empresarial, etc.). La hegemonía manda, no por poder coercitivo, sino a través de un discurso de significados con el que logra un consenso libre y cómplice. La hegemonía es la ideología gobernante. Entonces, “la hegemonía es un conjunto de ideas dominantes presentes en la sociedad, pero a las que la gente da un consentimiento aparentemente natural.”(Martínez, 2006:46) Este poder seria revestido de cultura, y sería el utilizado para conformar el bloque histórico, que reuniría tanto al sector hegemónico como al subalterno, en el cual el sector dirigente sería el que mantendría las herramientas del sistema, "el estudio de las relaciones entre estructura y superestructura es el aspecto esencial de la noción de bloque histórico" (Portelli, 1972).
Por hegemonía también se entiende, la forma en que "un grupo se vuelve realmente consciente de si mismo y compacto cuando entiende que debe superar el plano de sus intereses corporativos para extenderse sobre los intereses de otros grupos sociales" (Campione, 2007), o "es entendida a diferencia de la dominación, que se ejerce sobre adversarios y mediante la violencia, como un proceso de dirección política e ideológica en el que una clase o sector logra una apropiación preferencial de las instancias de poder en alianza con otras clases, admitiendo espacios donde los grupos subalternos desarrollan practicas independientes y no siempre funcionales para la reproducción del sistema" (Canclini,1984:73). En tal sentido, la obra de Gramsci utiliza conceptos como hegemonía, contrahegemonía, bloque histórico, consenso, sociedad política, sociedad civil, revolución pasiva, dialéctica, filosofía de la praxis, partido político, intelectuales orgánicos, intelectuales tradicionales, disenso consentido, catarsis.
Los medios de comunicación participan de la construcción del consenso social. No se trata simplemente de manipular. Tampoco se trata de empeños ideológicos, sino que hay un liderazgo cultural, que logra el consenso de los grupos y de las clases subordinadas. “Los grupos poderosos mandan no por poder coercitivo económico o político, sino a través de un “discurso de significados”, que logre consenso libre y cómplice”. (Martínez, 2006:44) La hegemonía logra su liderazgo cultural a través de tres procesos, estos son, en primer lugar la hegemonía habla de libre mercado, pero ejercita su poder; fragmenta la sociedad bajo la excusa y la bandera de la libre competencia; usa términos como “interés general” y “opinión pública” en temas que no representan el interés común de los dominados.
Por Juan Carlos Bravo Lepe
“Ideología: el reflejo de la realidad bajo la seducción del poder dominante”
En esta investigación me encargare de comprender y dar a conocer como la realidad y materialidad esta inserta en la Ideología. En este sentido, planteo que la ideología es algo vinculado con lo material y no exclusivamente con lo mental, con lo abstracto, con lo imaginario que está en total contraposición con lo que Marx pensaba para poder transformar al mundo. La ideología es un tipo de representación de la realidad, sin embargo, el motivo por el cual será combatida por Marx es porque la ideología esta cargada de valoraciones pero de la clase dominante, es decir, todas aquellas ideas del mundo son aquellas ideas de la clase que posee el poder político, económico y social, “las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época”, (Marx-Engels.”La ideología alemana”, 1985(1847), p.50). En este sentido, la ideología ha sido seducida y tomada en los brazos de la clase dominante que ha hecho lo que ha querido, utilizándola como su fiel lacaya. La ideología por tanto sería una concepción equívoca acerca de la real naturaleza de las relaciones que las personas establecen en el proceso de producción, pero no porque la ideología sea falsa esta va a carecer de valor real. La ideología es algo práctico, algo cuya existencia y eficacia se expresa en lo real de manera tangible, es así como tratare de entender la manera de existencia de la realidad en la ideología. Mi punto de vista está en total entendimiento y comprensión que el del señor Althusser, quien habla de este tema extensivamente en su texto, “la ideología es una "representación" de la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia” (Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Freud y Lacan, 1988, P.19).En Althusser claramente se encuentra explicada esta idea, pero mi trabajo será tratar de unir, ampliar, criticar, analizar y explicar esta idea entre los distintos autores con los cuales trabajare, es decir con Marx, Althusser, Voloshinov y Balibar. En este sentido ya he explicado brevemente como toca el tema Marx y Althusser, en Voloshinov encontramos un tipo de ejemplo de esta unión de ideología con la realidad, en tal sentido, la materia puede tener muchísimas modalidades y este autor nos muestra una de ellas, es decir, el material verbal, las palabras. Voloshinov entiende que el carácter sígnico es lo que le da materialidad a la Ideología. La palabra es un signo ideológico, tiene omnipresencia social, por lo que la palabra se encuentra en toda la vida social, “penetra prácticamente en cuanto interacción e interrelación se lleve a cabo entre los hombres: en la cooperación en el trabajo, en los eventuales roces cotidianos, en las relaciones políticas, etc.” (Valentín Nikolaievich Voloshinov, “El marxismo y la filosofía del lenguaje”, 1993, P.43).
Balibar se da cuenta igualmente de esta problemática marxista, según él, para Marx pareciera que existiera una relación entre la ideología y la materia. En este sentido, el concepto de ideología provendría de elementos reales de la vida, “el concepto de ideología proviene efectivamente de una derivación de la “superestructura” (la expresión se emplea al menos una vez) a partir de la “base” constituida por la “vida real”, la producción” (Etienne Balibar, La filosofía de Marx, 2000, P.52). Y siguiendo con la proposición que he hecho, la cual se basa en que la ideología ha sido invertida por la clase hegemónica, Balibar sobre este punto habla de la clara alineación (concepto utilizado por marx) en la vida humana. En tal sentido, el proceso ideológico sería la existencia alienada de la relación entre los individuos, y es a través de la historia como esta escisión humana puede probarse. Es a través de las distintas etapas históricas humanas en que notamos como siempre ha sido la clase dominante la que ha poseído tanto el poder material y a la vez el mental, o en términos utilizados en este trabajo, el poder de manejar la ideología de acuerdo a sus propios intereses.
En definitiva el planteamiento que realizo es doble. En primer lugar creo que la ideología debiera ser el reflejo de la realidad, es decir, que las ideas que uno tiene debieran ser impresas o dadas a conocer en nuestro comportamiento. Actuamos de acuerdo a lo que pensamos, esa es una forma consecuente de vida, por tanto pensar y actuar estarían unidos y serían inseparables en la vida del ser humano. Pero ha sido el sistema dominante el que ha roto esta unión, en este sentido, como segunda idea, creo que el problema se presenta pues la ideología que debiera ser lo que es la realidad no lo es. En tal sentido, la ideología es el sistema de representaciones de la clase dominante. Las escuelas enseñan a formarse de manera como lo quiere esta clase, el poder político es manejado por la misma, la economía también es movida por esta, y es solo la clase dominante la que saca provecho de sus ideas. Al contrario de lo que ocurre en la realidad en la que todo se invierte, la realidad es triste y penosa para el resto de los que no son participes de esta clase, por lo que la ideología no concordaría con una realidad de sufrimientos y vida miserable.
De esta forma el trabajo estará dividido en dos partes, en el primer punto se analizará la ideología en cuanto tal, como un sistema de ideas o de representación de la vida material. Como segundo punto trataré de explicar el porque esta ideología está desprestigiada, es decir, el porque ha sido coactada por un grupo para utilizarlas por y para sus propios intereses, en este sentido, dejo claro que las ideas de una sociedad son siempre las ideas de la clase dominante. Pero la ‘ideología’ no quiere significar siempre ‘ideología dominante’. En toda formación social existe siempre (en lo que se refiere a la historia escrita), obviamente, una clase dominante, o, utilizando otra terminología, un bloque o grupo social hegemónico. Se entiende en este caso, ideología, como una ‘falsa conciencia’, como un enmascaramiento de las condiciones reales de existencia y de la dominación de clase, una vil utilización de un sistema de ideas que debiera ser el “fiel reflejo de la realidad material”, lo cual no ocurre.
I. La ideología: El reflejo de la realidad.
Para comenzar tenemos a la Ideología “en si”, en su forma más simple, es decir, a un sistema de representaciones o de ideas que están en total relación con la vida real del actor social. Es decir, que aquella forma de comportarse del hombre, la forma en que entabla sus relaciones con otras personas, su manera de vivir en la realidad, el como y el que realizara diariamente están en completa relación con lo que piensa. Las ideas que posee en la mente son recibidas desde el medio, en tal sentido el hombre va a pensar la manera de comportarse de acuerdo a las acciones que le ocurran en su diario vivir al tener relaciones sociales con los demás seres, esto algo completamente humano e inseparable en él. La relación entre lo que piensa y en como actúa, entre las ideas y la realidad, nos demuestran que la ideología es el reflejo de la realidad. Pero hay que dejar en claro algo, lo que importa en el hombre y en su estudio es la manera de actuar en su vida, es decir el como se comporta y entabla sus relaciones, no lo que piensa o imagina solamente, sino el como interactúa ese pensamiento con la realidad que lo rodea. En tal sentido, será la realidad la que hará pensar al hombre de alguna u otra manera, será la vida concreta la que forjará en él un tal o cual pensamiento, son sus propias vivencias de la vida terrenal las que lo harán crear en él las distintas ideas que posee. El propio Marx es el que nos da a conocer esta apreciación al decir “La producción de las ideas, las representaciones y la conciencia aparece, al principio directamente entrelazada con la actividad material y el comercio material de los hombres, como el lenguaje de la vida real. Las representaciones, los pensamientos, el comercio espiritual de los hombres se presentan aquí todavía como emanación directa de su comportamiento material. Y lo mismo ocurre con la producción espiritual, tal y como se manifiesta en el lenguaje de la política, de las leyes, de la moral, de la religión, de la metafísica, etc., de un pueblo. Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero se trata de hombres reales y actuantes tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el intercambio que a él corresponde, hasta llegar a sus formas más amplias. La conciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombres es su proceso de vida real… las formulaciones nebulosas que se condensan en el cerebro de los hombres son sublimaciones necesarias de su proceso material de vida, proceso empíricamente registrable y sujeto a condiciones materiales.” (Marx-Engels.”La ideología alemana”, 1985(1847), p.26)
Comportamiento social en la vida real he dicho, de este proceso que se realiza en el hombre de carne y hueso saldrán y se generaran las ideas de los hombres en su mente. Al tener clara esta idea, pasare a otra idea totalmente unida a ésta, la que tiene que ver con aquella materia en las que se pueden identificar estas ideas, es decir, en aquellas cosas concretas de la vida en las que las podemos encontrar ideas unidas formando un todo articulado material.
Para Althusser serán los AIP (Aparatos ideológicos de Estado), en sus mismas palabras estos serán “cierto número de realidades que se presentan al observador inmediato bajo la forma de instituciones distintas y especializadas” (Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Freud y Lacan, 1988, P.9), entre los cuales encontramos los escolares, religiosos, familiares, jurídicos, políticos, culturales, etc... Estas realidades serán las que contendrán las ideologías, cada una de ellas poseerá unas ciertas ideas con las cuales guiarán a la sociedad de alguna manera, estas prácticas que realizan estos aparatos serán claramente guiadas por una ideología, tal existencia será material. “…tales prácticas están reguladas por rituales en los cuales se inscriben, en el seno de la existencia material de un aparato ideológico, aunque sólo sea de una pequeña parte de ese aparato: una modesta misa en una pequeña iglesia, un entierro, un match de pequeñas proporciones en una sociedad deportiva, una jornada de clase en una escuela, una reunión o un mitin de un partido político, etcétera.” (Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Freud y Lacan, 1988, P.22)
En este sentido una ideología siempre existe en un aparato, en su práctica o prácticas. Esta primacía de la materialidad de la ideología, este existir a través de sus prácticas, es lo que hace ver que ideología existe en y por sus prácticas, en tal sentido las ideas claramente deben existir al lado de un aparato que es material con el cual se pueda lograr atraer a los integrantes de una sociedad.
Pero como el mismo Althusser hace ver, la materia que compone la ideología puede tener distintas modalidades, es decir, puede darse a conocer en distintas formas, pero siempre y cuando estas estén presentes en la vida real y puedan ser utilizadas por los seres humanos para que puedan interactuar entre ellos, “la materialidad de un desplazamiento para ir a misa, del acto de arrodillarse, de un ademán para persignarse o para indicar mea culpa, de una frase, de una oración, de un acto de contrición, de una penitencia, de una mirada, de un apretón de manos, de un discurso verbal externo o de un discurso verbal "interno" (la conciencia), no son una sola y misma materialidad”. (Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Freud y Lacan, 1988, P.23). Es así como se puede percibir la existencia de la ideología en la materia de distintas maneras, y no solo será Althusser el que se dé cuenta de esta característica. Otro de los autores analizados también se percatara de una de estas modalidades que será estudiada profundamente por él, me refiero al señor Voloshinov quien en su texto nos da a conocer una de estas formas, la cual será la del material verbal. Él analiza el problema de la realidad y de las ideología, de las bases y de las superestructuras en el ámbito de las palabras que tienen una total y absoluta existencia real en la vida humana producto que son ellas las que ayudan a los hombres a poder comunicarse entre los mismos, sabiendo de antemano la existencia de muchas otras formas de comunicarse pero no una tan perfecta como la del material verbal que permite poder expresar una gran cantidad de ideas sobre la realidad, “en la palabra se ponen en funcionamiento los innumerables hilos ideológicos que traspasan todas las zonas de la comunicación social…La ideología se origina en el exterior, en la palabra, en el gesto, en la acción, en el intercambio, en el material y ante todo, en el material verbal” .”(Valentin Nikolaievich Voloshinov, “El marxismo y la filosofía del lenguaje”, 1993, P.43-44). Voloshinov entiende que el carácter sígnico es lo que le da materialidad a la ideología. No hay vivencia exterior a los signos, a la expresión. La materialidad de la ideología en signo es lo que le permite pensar en una refracción no mecanicista.
Es de esta manera como a través de las palabras o de los signos como los hombres pueden dar a conocer sus ideas o sus inquietudes con respecto al ambiente en que les toco vivir, es través de ellas como podrán comunicar sus pensamientos a los demás actores sociales, el material verbal por tanto ocuparía uno de los lugares primordiales en el como la ideología se hace materia o mejor dicho, de la manera en que la ideología puede exteriorizarse y volverse material y así poder encontrarse en cada lugar humano en que es utilizada. El como y el porque se utiliza será un tema que tratare en el otro punto que viene a continuación.
Creo que he explicado para el entendimiento del lector el primer punto que me propuse analizar, entendiendo que la ideología es el reflejo de la realidad o mejor dicho que debiera ser su forma natural. Es momento de que explique el porque creo que esto no ocurre, es decir, porque pienso que la ideología se encuentra invertida y no nos da a conocer las verdaderas acciones humanas o el verdadero comportamiento del hombre para el cual existe. En tal sentido, la ideología sería utilizada por un grupo para su propio beneficio, esta ideología estaría rondando en el mundo, en todo aquello que hace sujetar al individuo hacia una forma de realidad que lo obliga a actuar de cierta manera llegando a naturalizarse esta misma en el individuo, volviéndose éste un tipo de objeto que camina sin pensar, que actúa sin saber el porque, que habla sin saber que dice. Es decir, un pequeño conjunto de hombres harían de las ideas o de las representaciones de la realidad un tipo de falsedad de esta misma, claramente ideada por ellos mismos para poder satisfacer sus necesidades mundanas y poder ejercer un poder que los pueda legitimar en el lugar en que se hallan. Con esto se le niega a la ideología su verdad, se le invierte, se le altera, se le cambia y se le obliga a decir cosas que para nada están de acorde con lo que es. En este sentido, la representación de la realidad no sería otra cosa que una ideología escondida bajo la capa negra de la ideología dominante que ocupa ideas suyas para poder interpretar el mundo a su antojo.
II. La ideología: Bajo la seducción del poder dominante.
Como explique en el primer punto, creo que la ideología debiera ser la más ferviente expresión o reflejo de lo que nos rodea, ella debiera decir o estar contenida por la propia realidad, sin embargo esto no ocurre, la ideología ha sido seducida por aquel grupo que posee el poder material y ha sido utilizada de acuerdo a sus intereses, no es para nada la expresión de la verdadera existencia real. Es así como quien posee el poder material es quien ha poseído durante todo el transcurrir de la historia el poder intelectual o en palabras de Marx, “la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual…Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante son también las que confieren el papel dominante a sus ideas” (Marx-Engels.”La ideología alemana”, 1985(1847), p.50-51). De esta manera se puede afirmar que claramente la ideología ha sido utilizada por los que dominan la producción material e intelectual para poder manejar y hacer mover a la sociedad a su antojo, con sus ideas a plasmado todo tipo de actividad y ha hecho que toda practica humana este unida a sus intereses que no siempre han sido de todo el grupo social. En tal sentido la ideología sería la representación de las ideas dominantes, pero sin embargo éstas no serían particularmente la visión de la sociedad existente, no serían para nada el reflejo de la realidad pues demostrarían otras cosas que son convenientes para la propia clase dominante, solo son la manera de ver el mundo de un pequeño grupo de ésta. La función de la ideología sería por tanto tapar la forma de dominación del grupo hegemónico, éste se encargaría de crear para su propio bienestar materialmente realidades y en aquellas imponer su visión como por ejemplo en el sistema escolar que Althusser explica muy claramente cuando habla de uno de los aparatos ideológicos de estado, el sistema escolar “toma a su cargo a los niños de todas las clases sociales desde el jardín de infantes, y desde el jardín de infantes les inculca -con nuevos y viejos métodos, durante muchos años, precisamente aquellos en los que el niño, atrapado entre el aparato de Estado-familia y el aparato de Estado-escuela, es más vulnerable- "habilidades" recubiertas por la ideología dominante (el idioma, el cálculo, la historia natural, las ciencias, la literatura) o, más directamente, la ideología dominante en estado puro (moral, instrucción cívica, filosofía). Hacia el sexto año, una gran masa de niños cae "en la producción": son los obreros o los pequeños campesinos. Otra parte de la juventud escolarizable continúa: bien que mal se encamina y termina por cubrir puestos de pequeños y medianos cuadros, empleados, funcionarios pequeños y medianos, pequeño-burgueses de todo tipo. Una última parte llega a la meta, ya sea para caer en la semidesocupación intelectual, ya para proporcionar, además de los "intelectuales del trabajador colectivo", los agentes de la explotación (capitalistas, empresarios), los agentes de la represión (militares, policías, políticos, administradores, etc.) y los profesionales de la ideología (sacerdotes de todo tipo, la mayoría de los cuales son "laicos" convencidos).” (Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Freud y Lacan, 1988, P.15). Pero no es solo en el sistema escolar donde vemos el entrometimiento de la clase dominante en la ideología, también esto ha ocurrido a través de la historia, en la religión, en la política, en la justicia, en los medios de comunicación que hoy son totalmente masivos, en las instituciones culturales y en todo aquello que tiene alguna incidencia en la realidad social. Al poder dominante no se le ha escapado durante todo el tiempo ningún tipo de institución, tanto privadas como públicas son utilizadas por este para poder intervenir la sociedad con sus ideas y así manejar de una manera mucho más sencilla el mundo material, al injerirse en la realidad con sus ideas, el discurso con el cual se dirigen hacia la sociedad se naturaliza, es decir, se vuelve algo normal y totalmente legitimo para el resto de la sociedad, nadie criticaría nada de lo dicho por el poder dominante pues si el lo dice es porque tiene que ser así y es porque siempre ha sido así. Un ejemplo de esta normal manera de comportarse es ver a los trabajadores cuando llega el patrón, le hablan como si fuera un dios y como si el tuviera toda y la absoluta razón, es así como el discurso de la dominación se naturaliza. Otra forma de reproducción de la ideología es el lenguaje, el ha sido utilizado por la dominación para poder manejar las ideas de la sociedad. Lo que haría seria exponer unos ciertos temas, estos tendrían un contenido que legitimaría y haría mas verdadera la actuación de los hegemónicos en la realidad, “en cada etapa evolutiva de la sociedad existe un específico y limitado circulo de temas expuestos a la atención de la sociedad y en los que esta atención suele depositar un acento valorativo… Para que un tema, cualquiera que sea el nivel de la realidad a la que pertenezca, forme parte del horizonte social de un grupo, y suscite una reacción semiótica-ideológica, es necesario que dicho tema este relacionado con los presupuestos socioeconómicos mas importantes del grupo mencionado” (Valentin Nikolaievich Voloshinov, “El marxismo y la filosofía del lenguaje”, 1993 P.47). En tal sentido el tema en cuestión tiene que claramente poseer alguna relación con la base material del grupo en cuestión, solo así es importante y solo de esa forma es posible su atención por parte de los demás actores sociales que tienen una total relación con el grupo que posee este poder material, de otra forma un tema que no tenga alguna relación con tal o cual postulado socioeconómico poco o nada tendría de oportunidad para ser parte del horizonte del material verbal existente en una sociedad determinada. Como síntesis de lo dicho en este punto podría decir que claramente la ideología que tendría que ser el reflejo de la realidad ha perdido esa característica y su naturaleza (o quizás nunca la tuvo) y la ha perdido para solo ser parte exclusivamente de aquella clase que posee el poder material que la ha seducido y hecho suya utilizándola en todo tipo de institución o como dice Althuseer en todo tipo de aparato para poder mover a la sociedad de acuerdo a sus intereses, en las escuelas, en los medios de comunicación actualmente, en el sistema político, jurídico, en los libros y en todo aquel tipo de lugar en que se realiza algún tipo de actividad social, en el que los hombres interactúan y hacen uso del lenguaje. Al utilizar este material verbal claramente salen a la luz aquellos temas que son puestos en el tapete por el poder dominante, que interesan a ellos y que no van en contra de sus intereses. De esta manera, se puede ver como la ideología es una invención, una falsedad del grupo que posee el poder material y por tanto puede hacer de ella lo que quiera. En tal caso la ideología no tendría historia, pues la historia es algo real, material del hombre y como esta ha sido invertida y vuelta una imaginación social por la clase dominante, comienza a carecer de valor real y verdadero en el mundo. Sin embargo, esto no sería el fin, la ideología podría ser el verdadero reflejo de la realidad, podría poseer esta característica que la posicionaría en una verdadera forma de consecuencia entre idea y realidad, es decir, se podría volver el verdadero sistema de representaciones del ser humano, las ideas de la existencia material serían la verdadera ideología, una forma de pensar estaría en total acorde con una forma de actuar, la realidad con las ideas podrían ser una forma consecuente de vida, la ideología dejaría de ser una invención o imaginación. “Toda esta apariencia según la cual la dominación de una determinada clase no es mas que la dominación de ciertas ideas, se esfuma, naturalmente, de por sí, tan pronto como la dominación de clases en general deja de ser la forma de organización de la sociedad, tan pronto como, por consiguiente, ya no es necesario presentar un interés particular como general o hacer ver que es “lo general” lo dominante”. (Marx-Engels.”La ideología alemana”, 1985(1847), p.53). Por lo que claramente se puede interpretar que en el mismo instante en que el poder material deje de ocupar aquel lugar que tiene, la ideología volvería a poseer su verdadera existencia. Aquella que siempre debió haber tenido y que a través del transcurrir de la historia se le fue negado por aquella minoría de grandes patrones, jefes, nobles, burgueses y todo aquellas categorías que a través de la disciplina que estudiamos han poseído el poder material y que fueron y han sido ellos los que han podido manejar las ideas y ponerlas en funcionamiento en la vida social real de acuerdo y solo a sus propios intereses, negándole a este sistema de representaciones o de ideas que están en total relación con la vida real del actor social su verdadero significado de ser el reflejo de la vida real.
Finalizando y teniendo en cuenta que la materia, lo concreto, lo real juega un rol preponderante en toda la concepción del mundo de Marx sería inconsecuente de mi parte haber planteado alguna problemática que no tenga relación sobre este tema (el de lo material) pues estaría moviéndome en un terreno poco propicio de análisis sobre la gran idea del mundo de este gran pensador realista. Es por ese mismo motivo que quise internamente en la problemática de la ideología pero desde este mismo terreno planteando con la ayuda de autores como Althusser, Voloshinov, Balibar y con el mismo Marx.
Creo haber demostrado durante las páginas anteriores de que el sistema de representaciones que poseen los seres humanos debiera ser el reflejo de la realidad. En tal sentido, nuestros pensamientos y nuestras ideas debieran corresponder a la existencia del mundo real, pensamos de acuerdo a lo que nos toca vivir diariamente, formamos ideas en una unión inseparable con aquellos actos sociales que nos toca vivir día a día y que tienen una importancia primordial en nuestra concepción del mundo. Eso es lo que es la ideología, ideas en interacción y en relación con la realidad, unión de un elemento abstracto con un elemento material que da como resultado un total y absoluto elemento material verdadero, que es humano y terrenal, que sirve para poder representar aquellas ideas que andan por las mentes de los hombres y que solo se pueden hacer tangibles al individuo cuando se les pone a jugar con realidades sociales humanas.
Las ideas y los actos materiales son la materia prima con la que se forma nuestra concepción del mundo, son la materia prima por antonomasia de la ideología.
No son las armas; son las ideas de la realidad las que van a decidir esta lucha universal. Y no son las ideas por sus valores intrínsecos, sino por lo que tan estrechamente se ajustan a las realidades objetivas del mundo de hoy. Son ideas a partir de la convicción de que matemáticamente el mundo no tiene otra salida, de que el imperialismo no puede sostenerse, de que el sistema que han impuesto al mundo lo conduce a un desastre, a una crisis insalvable, y me atrevería a decir que más temprano que tarde. Esa es una verdad cierta a la que un día se arribara, pero como la disciplina histórica no es ni escatológica ni pierde su tiempo con el tratar de adivinar lo que viene al futuro solo diré que esa forma sería la mas consecuente y la mejor a la que podría llegar el ser humano, es decir, a ver a la ideología como el fiel reflejo de la realidad, a una unión inseparable entre ideas y existencia material.
De esta forma he dejado claro que la ideología se encuentra equivocada o mejor dicho invertida, cambiada, falseada, inventada o imaginada. El ¿Por qué?, pues ha sido seducida por el poder dominante para utilizarla en pro de sus intereses y como es aquel segmento de la sociedad el que posee el poder material por lo mismo puede adueñarse del poder mental y hacerlo útil a sus practicas socio-económicas. Esa ha sido la realidad de la ideología, vivir atraída por la dominación que hace de ella lo que se le antoja y que la utiliza para poder atraer a todos los individuos hacia sus instituciones con las cuales puede legitimar y a la vez esconder su poder, pues es el único medio que posee para seguir teniendo en sus manos todo el poder material existente pudiendo subyugar a los pobres trabajadores, en los cuales el discurso dominante se ha naturalizado. Pero aunque en ellos haya ocurrido habemos aún individuos que nos damos cuenta de la verdadera significación de la ideología, de la gran mentira construida por el poder dominante y de la gran tarea de volver a posicionar a la ideología en su verdadero lugar, es decir, en su posición de ser el fiel reflejo de la realidad que tendría que ser la verdadera existencia de este sistema de representaciones que es totalmente social, por lo que le pertenece a todos y a cada uno de los seres humanos de este universo.
Por Juan Carlos Bravo L.
Fuentes
- Marx-Engels.”La ideología alemana”, 1985(1847).
- Althusser, Louis. “Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Freud y Lacan”, 1988
- Etienne Balibar, “La filosofía de Marx”2000.
- Valentin Nikolaievich Voloshinov, “El marxismo y la filosofía del lenguaje”1993.
martes, 25 de septiembre de 2007
"Toda la historia ha sido una lucha por el poder"
Toda la historia del hombre ha sido una lucha continua por el poder, entre aquellos que tienen el poder y lo quieren seguir manteniendo, contra los que no lo tienen y han luchado por obtenerlo, por lo tanto la historia siempre ha sido en palabras del propio Karl Marx, una disputa entre propietarios y esclavos, entre señores y siervos, entre reyes y súbditos, entre burgueses y proletarios, entre dominantes y dominados, pero los “instrumentos” con los cuales se han podido llevar estas relaciones de poder y lucha han cambiado a través de la historia, volviéndose cada vez mas difusa esta relación, transformándose en un consenso, es decir en una legitimación y naturalización del poder hegemónico por parte de las clases subalternas. El poder organiza de muchas maneras las relaciones dentro de la sociedad, relaciones políticas, económicas, culturales y sociales. El poder social-cultural, es una relación especifica entre los distintos grupos sociales o instituciones, “un grupo tiene poder sobre otro si tiene alguna forma de control sobre ese otro grupo” (Van Dijk, 2000:40). Tenemos el poder, cuando podemos hacer que otros actúen de la manera que nosotros queremos que actúen, un grupo puede controlar a otros de distintas formas, una opción simple es la fuerza bruta, la coerción; pero gran parte del poder en la sociedad es mas bien mental, controlamos la base mental de las acciones, esto es, las intenciones o propósitos de las personas, se controla la cultura para poder lograr el sometimiento de otros grupos.
El devenir histórico nos demuestra que la fuerza y la coerción han sido y son formas antiguas y utilizadas durante siglos por el sector dominante para lograr el sometimiento de los sectores dominados, era usual en la España del Siglo XV recurrir a la Inquisición para que los desertores de la Iglesia católica y por tanto del estado español lograran volver al camino trazado por ésta. El mundo occidental utilizo de forma recurrente la violencia para lograr imponer sus ideas, pero al comenzar las tolerancias, primero religiosas y luego civiles, esta forma de proceder comenzaría a volverse retrógrada y cuestionada. Los derechos humanos propagados por la revolución francesa darían cuenta que la civilidad no era un grupo pasivo sino que comenzaba a poner en tela de juicio la forma de actuar de los dominantes, con las revoluciones políticas y sociales del siglo XIX, las clases dominantes comenzarían a percatarse que su actuar comenzaba a ser cuestionado, la violencia, la represión serian las tónicas de aquel siglo. Con la revolución industrial comenzaría a aparecer una nueva forma de comunicación, que sería mas rápida y factible, comenzaría la globalización, la cual hizo a todos los seres humanos mas interdependientes, y con ella un nuevo tipo de tecnología de masas difundidas a todos los sectores sociales. Así, la forma de lograr el sometimiento fue cambiando de a poco, la utilización de las fuerzas armadas no se obvió pero se comenzó a ocupar un recurso que hasta entonces parecía sin importancia, la tecnología de la cultura de masas. Ésta comenzó a ser el campo donde se librarían “feroces batallas”, y muy entre comillas, ya que en la guerra fría este campo seria normalmente utilizado por las potencias en lucha. Cada vez más la cultura sería manipulada para lograr el consentimiento de los subordinados, ya no se usaría el fusil sino la prensa escrita, la televisión reemplazaría al cañón dando paso al “imperio de la fragilidad”, un “control sutil”, delicado, elegante y fino, que no se lograría por las armas sino por la persuasión de las palabras y de los signos. Los medios de comunicación serían los que ostentarían la hegemonía que se arrastraría hasta el día de hoy, a través de una validación y legitimación por parte de los diferentes campos sociales.
El devenir histórico nos demuestra que la fuerza y la coerción han sido y son formas antiguas y utilizadas durante siglos por el sector dominante para lograr el sometimiento de los sectores dominados, era usual en la España del Siglo XV recurrir a la Inquisición para que los desertores de la Iglesia católica y por tanto del estado español lograran volver al camino trazado por ésta. El mundo occidental utilizo de forma recurrente la violencia para lograr imponer sus ideas, pero al comenzar las tolerancias, primero religiosas y luego civiles, esta forma de proceder comenzaría a volverse retrógrada y cuestionada. Los derechos humanos propagados por la revolución francesa darían cuenta que la civilidad no era un grupo pasivo sino que comenzaba a poner en tela de juicio la forma de actuar de los dominantes, con las revoluciones políticas y sociales del siglo XIX, las clases dominantes comenzarían a percatarse que su actuar comenzaba a ser cuestionado, la violencia, la represión serian las tónicas de aquel siglo. Con la revolución industrial comenzaría a aparecer una nueva forma de comunicación, que sería mas rápida y factible, comenzaría la globalización, la cual hizo a todos los seres humanos mas interdependientes, y con ella un nuevo tipo de tecnología de masas difundidas a todos los sectores sociales. Así, la forma de lograr el sometimiento fue cambiando de a poco, la utilización de las fuerzas armadas no se obvió pero se comenzó a ocupar un recurso que hasta entonces parecía sin importancia, la tecnología de la cultura de masas. Ésta comenzó a ser el campo donde se librarían “feroces batallas”, y muy entre comillas, ya que en la guerra fría este campo seria normalmente utilizado por las potencias en lucha. Cada vez más la cultura sería manipulada para lograr el consentimiento de los subordinados, ya no se usaría el fusil sino la prensa escrita, la televisión reemplazaría al cañón dando paso al “imperio de la fragilidad”, un “control sutil”, delicado, elegante y fino, que no se lograría por las armas sino por la persuasión de las palabras y de los signos. Los medios de comunicación serían los que ostentarían la hegemonía que se arrastraría hasta el día de hoy, a través de una validación y legitimación por parte de los diferentes campos sociales.
Sin embargo, el uso que se haría de ellos sería recurrente en los regímenes dictatoriales, tan normales en Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo XX y que no se exceptuaron en Chile. Éstos, utilizarían a los medios de comunicación como instrumentos para validar su accionar o los harían callar para que no representaran por ningún motivo una fuerza contrahegemónica que pudiera contrarrestar su poder dominante.
El discurso hegemónico de los campos dominantes entregado a través de los medios de comunicación tradicionales ha sido validado y legitimado en el campo social en su conjunto (de ahí su condición de hegemónico). A través de los medios de comunicación las clases con poder educan a los dominados, para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Los medios de comunicación actúan como legitimantes del poder hegemónico.
Dueños de un gran capital simbólico, estas organizaciones han logrado consolidar, durante los años y mediante diversas estrategias tendientes a la ortodoxia del sistema, un consenso societal, un bloque histórico en palabras de Antonio Gramsci. Han adquirido un enorme poder, haciendo su tipo de discurso, el hegemónico, situación que han sabido mantener y acumular en el tiempo.
Dueños de un gran capital simbólico, estas organizaciones han logrado consolidar, durante los años y mediante diversas estrategias tendientes a la ortodoxia del sistema, un consenso societal, un bloque histórico en palabras de Antonio Gramsci. Han adquirido un enorme poder, haciendo su tipo de discurso, el hegemónico, situación que han sabido mantener y acumular en el tiempo.
Por Juan Carlos Bravo.
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